Momentos emotivos de los juegos olímpicos top 5.

Momentos emotivos de los juegos olímpicos en verdad inspiradores

Este año tendremos los juegos olímpicos de Tokio 2020, y el mas grande evento deportivo del mundo siempre nos deja muchos recuerdos.

Pero como en todo hay niveles y existen momentos en los juegos olímpicos de la historia que han dejado huella por su emotividad, y significado deportivo, poniendo en lato el lema de este gran evento “más rápido, más alto, más fuerte”…

Veamos esta recopilación de momentos que te enchinaran la piel.

Nadia Comanci La niña que subió al Olimpo con la perfección.

Eran los juegos olímpicos de Montreal 1976, una adolescente de casi 14 años,  subía a las barras asimétricas, era pequeña, delgada, aun no parecía un atleta, empezó su rutina.

El publico en el estadio estaba expectante, y conforme avanzaba la rutina todos se quedaban en silencio, ese silencio que solo se da cuando se presencia algo extraordinario, la rutina termino.

(Nadia mas adelante comento que ella jamas veía las calificaciones, que prefería no hacerlo y escucharlas de su entrenador)

Pero una ovación y un ruido la hicieron voltear, había conseguido un 10 perfecto, la perfección había llegado por primera vez a la gimnasia. En esos juegos olímpicos esta niña gano 3 medallas de oro y se convirtió en leyenda.

Abebe Bikila La hazaña de un debutante que corrió descalzo.

Eran los olímpicos de Roma 1960, el Corredor estrella de Etiopía se había lesionado, y Abebe Bikila un militar que jamas había corrido un maratón fue elegido para representar a su país.

No era favorito, no tenia ninguna obligación, de ganar el mismo no sabia si tenia posibilidades, y peor aun en la linea de salida se dio cuenta que no se sentía cómodo con sus tenis Adidas, y se decidió a correr descalzo.

Así recorrió los 42.159 metros y al entrar al estadio para llegar a la meta el iba en primer lugar,  el estadio se puso de pie y lo ovacionaron mientras el conseguía su medalla de oro

Momentos emotivos de los juegos olímpicos

Gabriela Andersen, Cuando la determinación logra vencer al cuerpo.

Esta atleta no gano una medalla, de hecho llego en el lugar 37 del maratón femenino, peor aun cometió un error que comprometió su cuerpo, eran los ángeles 1984 Gabriela Andersen

Corría el maratón y por error dejo pasar la zona de hidratarlo, eso afecto su desempeño y para llegar a la meta, su cuerpo ya no reaccionaba corría como muñeca de trapo, sus brazos no se sostenían  la imagen era preocupante parecía que en cualquier momento se desmayaría.

Ella realmente iba deshidratada así que los paramedicos entraron a ayudarla aun faltaba cientos de metros para le meta y ella se negó a ser ayudada, y con mas fuerza de espíritu que de cuerpo llego a la meta.

Es increíble lo mucho que se recuerda a esta competidora que llego en el puesto 37 y lo poco que sabemos de aquella que gano la medalla de oro

Momentos emotivos de los juegos olímpicos

Kerri Strug cuando el equipo esta sobre todas las cosas.

Cuando trabajas en equipo, debes de entender que el beneficio del grupo esta sobre todas las cosas, esto fue llevado al máximo en los juegos olímpicos de Atlanta 1996.

Estábamos en gimnasia por equipos y Kerri Strug Hizo un salto en el cual se lastimo un pie, ella decía que no sentía la pierna en ese momento Estados Unidos peleaba por el Podio, incluso con un buen salto podría ganar el Oro.

Sin embargo el ultimo salto le correspondía hacerlo a Kerri Strug pero ella estaba lesionada, y su pierna ni siquiera se sentía, fue cuando el publico de Local, Sus compañeras y su entrenador hicieron que esta atleta arriesgara su físico y se enfrentara al dolor para realizar su ultimo salto.

Se dirigía al punto de partida cojeando con lagrimas en los ojos y el dolor visible en su cara, emprendió la carrera aun se podía notar dolor y realizo su salto fue visible verla caer en un solo pie, y lograr un salto de 9,16 de evaluación que le daba a su país la medalla de oro.

Derek Redmond Cuando no hay que llegar primero, hay que saber llegar.

Eran los juegos olímpicos de Barcelona de 1992, Derek Redmond era uno de los favoritos para el podio, sin embargo de haber ganado esa vez no hubiera dejado tanta huella, como la que dejo gracias a lo que enfrento.

El estaba acompañado de su familia, esperaban un gran desenlace, estaba en sus marcas, con el objetivo claro, y sonó el disparo empezó la carrera salieron disparados,  la carrera iba pareja pero cerca de la mitad de la carrera.

El sufrió un tirón en la pierna y cayo al sueño ya habían llegado los corredores a la meta ya había perdido, pero entonces con la determinación que solo un campeón puede tener se levanto y empezó a cojear.

Se dirigió a la meta su padre se emparejo pidiéndole que no continuara pero el le dijo que debía de hacerlo y acompañado de su padre corrió hacia la meta con lagrimas en los ojos,  dejándonos una de las postales mas destacadas de los juegos olímpicos.